Sunday, March 12, 2017

Urgencia nacional: fomentar el desarrollo económico.

“Una Nación puede perder sus derechos y garantías fundamentales en un solo día y no recuperarlas por cien años”
-Montesquieu-

La Constitución Política de la República establece:

“Artículo 118. Principios del Régimen Económico y Social. El régimen económico y social dela República de Guatemala se funda en principios de justicia social. 

Es obligación del Estado orientar la economía nacional para lograr la utilización de los recursos naturales y el potencial humano, para incrementar la riqueza y tratar de lograr el pleno empleo y la equitativa distribución del ingreso nacional. 
Cuando fuere necesario, el Estado actuará complementando la iniciativa y la actividad privada, para el logro de los fines expresados”. 

Los constituyentes de 1986 tenían la leve noción de la importancia del desarrollo económico y social del país, más no sabían cómo este artículo de la constitución seria vilmente ignorado y violentado, aún 30 años del aniversario de la carta magna.

Para darnos una idea, en la edición de 2017 del Índice de Libertad Económica, elaborado por la Fundación Heritage, Guatemala subió 6 puestos, al ubicarse en la posición 74 de 180 países evaluados, con una calificación de 63 sobre 100 puntos.

En comparación con el reporte de 2016, en el que se estudiaron 178 naciones, Guatemala también mejoró su calificación en 1.2 puntos, al mostrar un incremento de 25 puntos en el indicador de protección de los derechos de propiedad.

A ese respecto, la Fundación para el Desarrollo de Guatemala indicó que la nota general del país se encuentra por encima del promedio mundial, e instó al Gobierno a seguir combatiendo la corrupción y la informalidad, y facilitar la inscripción de empresas, para alcanzar un mayor grado de libertad económica, ya que en estos temas hubo retrocesos.

La libertad económica es uno de los pilares del capitalismo y el desarrollo económico, que nuestra carta magna califica de URGENCIA NACIONAL, sin embargo aún vivimos en una ingobernabilidad, en un Estado con un presidente sin autoridad moral, con un congreso corrupto que lleva años siendo la puerta para el saqueo del Estado, y, aun así nuestro país lucha incansablemente por una mejor calidad de vida para todos los guatemaltecos.

Todo esto nos lleva a la siguiente pregunta:


¿Nuestras autoridades habrán olvidado que es de urgencia nacional el fomento al desarrollo económico? El tiempo nos dirá la respuesta, mientras la población más joven ve con buenos ojos el futuro del país. 


Economía social de mercado: el papel de la mujer en la economía guatemalteca.

En el mundo, las mujeres representan el 50% de la población económicamente activa: solo en la última década más de 200 millones se han sumado a la fuerza laboral a escala mundial, lo que da cuenta de la importancia de su participación. En la región, la proporción de mujeres entre los empleados/as remunerados/as en el sector no agrícola varía significativamente entre países, y presenta un promedio general de poco menos del 40%, fuerte indicador de que las mujeres centroamericanas son sujetas económicas activas, es decir, que tienen la facultad de ejercer sus derechos económicos.

Aunque han ido ganando espacios en el ámbito laboral, su participación está marcada por brechas relacionadas con la segregación ocupacional y la discriminación de género en los mercados laborales, es decir, la inserción laboral es diferenciada para hombres y mujeres.

Una de estas brechas es la salarial. En general las mujeres de Centroamérica y República Dominicana perciben comparativamente alrededor del 76% del salario que reciben los hombres por realizar el mismo trabajo, pese a que ellas cuentan con mayor preparación educativa.

En Guatemala, no hay duda que la mujer tiene un papel fundamental en el sostenimiento de la economía familiar, y, por ende, la economía nacional. Las mujeres guatemaltecas dedican, en promedio, el 78 % de sus horas de ocupación a trabajos no remunerados; los hombres el 29 %. Esto según los resultados de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), realizada por el INE en el 2011.

La representante de ONU Mujeres en Guatemala, María Machicado, señaló en el año 2014 la existencia de un desbalance en el tiempo que hombres y mujeres dedican para actividades no remuneradas que son fundamentales para la sociedad. “Vemos que no se ha democratizado esa responsabilidad y eso se refleja en las condiciones laborales que tienen las mujeres, el menor ingreso y los diferentes tipos de trabajo”, lamenta Machicado.


La economía social de mercado, además de buscar la formalización del sector informalidad, busca brindar seguridad social, equidad de oportunidades laborales y derechos sociales a las mujeres para que puedan desempeñarse en el ámbito económico sin restricción alguna por su género. 



Fuente:

Miguel Von Hoegen. (1999). La economía social de mercado: ¿Una opción para Guatemala?. 7 de marzo de 2017, de Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Rafael Landívar Sitio web: http://biblio3.url.edu.gt/Libros/eco_social/1.pdf

Corrientes de la economía guatemalteca en la actualidad

Economía social de mercado como modelo económico guatemalteco.

El Gobierno de Guatemala presentó el 23 de agosto del año pasado la Política Económica 2016-2021, con el lema “Crecimiento económico incluyente y sostenible”, que entre sus propósitos pretende elevar el Producto Interno Bruto (PIB) al 5.1 por ciento en cinco años.

Entre los objetivos de la estrategia se contempla la promoción del empleo, principalmente para jóvenes, combate a la pobreza, fomento de la micro, pequeña y mediana empresa, y desarrollo de la economía inclusiva y sostenible.

Para lograr esas metas se proponen proyectos en áreas como el turismo, recursos naturales, infraestructura y convenios internacionales. El plan está basado en cinco ejes de trabajo: formulación de leyes y políticas, vinculación global, sectores económicos con alto potencial, territorios e inversiones estratégicas.

La nueva política económica del gobierno viene a ser una respuesta a mediano plazo del Plan Nacional de Desarrollo K’atun 2032 de la antigua administración del expresidente Otto Pérez Molina. De acuerdo a la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura), dicho plan era costoso, tardío, y con muchas complicaciones burocráticas para la adjudicación de fondos para los proyectos necesarios y vitales en miras del desarrollo del país, pero, hacia real el sueño de una Guatemala mejor.

La política económica del país ha ido plantando sus pilares en la economía social de mercado, con el fin de poder establecer las bases para un desarrollo social, económico y político que garantice la equidad de todos los guatemaltecos, las garantías esenciales para la cobertura de los derechos humanos de primera, segunda y tercera generación, y el fortalecimiento del comercio interior.

A raíz de eso, se han observado cambios, lentos pero encaminados al fortalecimiento de la libertad económica y de la moneda nacional, atracción para la inversión extranjera y mejor distribución de los recursos estatales mediante la descentralización de las instituciones y el fortalecimiento de la república.


Con 17 millones de guatemaltecos esperando el amanecer de una noche oscura, la justicia se encuentra en el horizonte, a la víspera del levantamiento ciudadano para lograr una Guatemala mejor.